sábado, 17 de junio de 2017

Seducida por tu lectura

Estando cerca de ti sentí tu mirada en aquel gesto espontáneo de tus ojos.
La curiosidad  me estimuló para adentrarme en tus letras.
Leí escenas comunes a mi propia vida y me apropié de tu piel como si fuera mía, y sentí la libertad de expresión que tu destilas y por la que te admiro.
Me he enamorado de tus palabras, a través de tus libros, porque expresas los mismos instantes vividos por mi, aunque yo llevo un caparazón de silencios.
Sentir en el alma la conexión de mis pensamientos con los tuyos, de mis emociones con las tuyas, y esa vibración interna que acelera mi corazón, es creer definitivamente que la lectura es mágica.
Además nos acompaña una copa de vino, miradas que lo dicen todo, caricias trasparentes, sol, mar y una mujer que nos quiere...Tenemos mucho en común.

martes, 13 de junio de 2017

Escribir

Escribo, escribo, escribo,
para que la escritura
desate el nudo interno
que me ahoga.

domingo, 11 de junio de 2017

Mis pensamientos arden, me calientan la sesera en un bullir de nefastas decisiones.
Necesito evadirme antes de volver a casa y decirle a mi mujer que aquellas ilusiones que construimos juntos se desvanecieron, que nuestro destino será oscuro como la jungla de mi total desencanto.
Sin trabajo no hay futuro ni para nosotros ni para el hijo que está en camino.

Salgo de la oficina de correos dejando un adiós en camino.

viernes, 9 de junio de 2017

Oquedad de placer


Aquel día sentía mis ojos como ciegos, mi boca muda, me faltaba el aire y me pesaba el silencio.
Jorge Javier  se acercó a mi.
Me acarició sensualmente la espalda.
Sus manos descendieron con lentitud hacia mis nalgas y…
¡um! —me susurró
—menos mal que has dejado mi preferido sin tapar.


Para los Viernes creativos

viernes, 2 de junio de 2017

Al olor del petricor

Siempre me decías que era un hombre flexible. Que me amoldaba a los espacios. Que sabía comportarme en situaciones adversas. Tolerante y paciente. Por eso cuando me ofreciste viajar contigo de aquella manera loca, no me lo pensé dos veces. Con tal de seguirte era capaz de iniciar una aventura como fuera.

El viaje se me hizo pesado.
La cabeza me olía a pies, la corbata, que sabes que soy un perfeccionista con el nudo, estaba suelta, descamisado y con la americana arrugada, pero nada de aquello tenía importancia, porque era tanto lo que te quería, que estaba dispuesto a seguirte hasta el fin del mundo sin condición.

Después de un tiempo, que se me hizo larguísimo, pero que aproveché para dormir, noté un golpe brusco y tras él, el silencio más absoluto.
Percibí un aroma a hierba fresca, un olor a tierra mojada, que me era familiar, como cuando acababas de regar el jardín de tu casa y el ambiente se impregnaba de geosmina, y hacíamos el amor sobre la hamaca entre los dos sauces llorones.
Sentí tu ausencia y abrí los ojos.
Al verte frente a mí, tan real, tal como eres, que estás hecha una regadera, supe lo acertado que fue viajar contigo.

Para los viernes creativos 

jueves, 1 de junio de 2017

El cariño que perdura





Siempre deseé que el mundo se parara en el instante que te conocí
y te amé,
El mundo siguió, la vida siguió y el placer se trasformó en cariño.

Ayer repasé mi propio mundo de mujer enamorada, y en los personajes reviví el sentir de nuestra convivencia.

Han pasado muchos años.

Te quiero tanto.

martes, 30 de mayo de 2017

Aguijón letal

El niño, sentado al borde de la piscina, me mira.
—Chapotea hijo, chapotea si te gusta.
El agua salpica el parterre repleto de margaritas llenas de avispas ávidas por libar el néctar. Revolotean entre sus hojas.
Oigo su zumbido.
Se aproximan.
Las sigo con la mirada sin inmutarme.
Mi marido, que descansa en la hamaca contigua, profiere un grito de dolor. Simulo que estoy profundamente dormida.
Esta vez, la reacción anafiláctica no se hará esperar.